El contrato de obra del articulo 15 del Estatuto, destinado a obras o servicios con autonomía y sustantividad propia de duración incierta en la empresa, se extingue con la finalización de la obra o servicio correspondiente conforme al artículo 49 del Estatuto.

El contrato eventual del artículo 15 del Estatuto, con causa en circunstancias de producción, exceso de pedidos y aumento de tareas, con pacto a término de 6 meses en 12 meses, ampliables por convenio en actividades estacionales a 12 meses en 18 meses, se extingue con el vencimiento del término pactado conforme al artículo 49 del Estatuto.

Según la jurisprudencia del Tribunal Supremo se confirma la presencia en los contratos eventuales de un término final desvinculado de la permanencia o no de la causa del contrato. Por el contrario, el contrato de obra o servicio determinado carece de término extintivo cierto y se extingue con la finalización de la obra o servicio correspondiente.

La ley 35/2010 introdujo una duración máxima para los contratos de obra o servicio determinado respetada por la reforma laboral de 2012. Así los contratos de obra o servicio determinado firmados desde esa fecha se convierten en indefinidos si superan la duración máxima legal de tres años o convencional de 4 años. Una vez superada la duración máxima ya no puede operar la extinción contractual por fin de obra o servicio del artículo 49 del Estatuto, aplicándose el régimen jurídico del despido por causas empresariales.

Denuncia del contrato por la empresa

En ambos casos, tanto en el contrato de obra o servicio determinado como en el contrato eventual es imprescindible para que opere la extinción contractual la denuncia del contrato por la empresa. La falta de denuncia amplía el contrato eventual a su duración máxima o, superada ésta o en el de obra o servicio determinado, lo presume indefinido salvo prueba en contra de nueva naturaleza temporal de la obra desempeñada. En este sentido encontramos reiteradas sentencias del Tribunal Supremo.

Estas extinciones contractuales, en los contratos de obra o servicio determinado y eventuales, tienen una indemnización tasada que, desde la referencia de 8 días de salario por año de servicio, aumenta gradualmente, desde 1 de enero de 2012 (9 días de salario/año) al 1 de enero de 2015 (12 días salario/año).

Es preciso destacar que la indemnización opera en cada contrato extinto, siendo indiferente que el trabajador vuelva a ser contratado por la misma empresa con un posterior contrato temporal. Sin embargo es dudoso que la reparación económica quede activada en supuestos donde el trabajador es, tras un contrato temporal, convertido a fijo. En estos casos, puede interpretarse que pierde sentido la compensación porque el trabajador mantiene con estabilidad el puesto de trabajo. Así lo interpretó el Tribunal Supremo con el contrato de fomento del empleo temporal.

Escala de indemnizaciones

La ley 35/2010 introdujo este sistema de aumento gradual, confirmado por la reforma laboral del 2012. El criterio de la fecha del contrato de obra o servicio determinado y eventual, no de la fecha de extinción, determina una escala de indemnizaciones en estas extinciones contractuales:

– Antes del 1 de enero de 2012 : 8 días de salario/año.

-Del 1 de enero de 2012 al 31 de diciembre de 2012 : 9 días salario/año.

-Del 1 de enero de 2013 al 31 de diciembre de 2013: 10 días salario/año.

-Del 1 de enero 2014 al 31 de diciembre de 2014 : 11 días salario/año.

-Del 1 de enero 2015 en adelante : 12 días salario/año.

Esta escala tiene naturaleza imperativa mínima, pudiendo los convenios colectivos mejorar estas indemnizaciones tasadas por fin de contrato temporal. Así se deduce del artículo 49.1 c) del Estatuto, aunque de manera confusa haga referencia a la normativa específica y no expresamente a la negociación colectiva. Igualmente en el propio contrato se puede mejorar la indemnización legal. Lo que es inviable es renunciar a esta cuantía en pacto individual.

Compatibilidad indemnizaciones por fin de contrato y despido improcedente

Conviene resaltar que la jurisprudencia del Tribunal Supremo, concretamente en las sentencias de 9 de octubre de 2006 y de 31 de mayo de 2006, admite la doble compatibilidad de esta indemnización por fin de contrato y la del despido improcedente, si luego el trabajador acciona contra la empresa por fraude en el contrato temporal. No existe, a juicio del Tribunal Supremo, posibilidad de aplicar la compensación de deudas entre ambas indemnizaciones, pues tienen finalidades distintas, y la improcedencia castiga un acto antijurídico en la contratación temporal que no puede ser compensado de esta forma.

Incumplimiento en el pago de las indemnizaciones

El incumplimiento del pago de estas indemnizaciones por fin del contrato no implica nulidad de la extinción contractual, pero es un claro incumplimiento empresarial de una obligación legal. El cauce procesal para reclamar será el proceso ordinario en reclamación de cantidad, salvo que se discuta la regularidad del cese pues, en este caso, la vía será la acción del despido. La prescripción será la general de un año del artículo 59 del Estatuto desde la extinción contractual. En estos procesos puede intervenir el FOGASA, responsable legal subsidiario de estas indemnizaciones en caso de insolvencia empresarial.

Por último, señalamos que los contratos de interinidad por sustitución del trabajador con reserva del puesto de trabajo y por cobertura de vacante en procesos de selección, así como los contratos formativos carecen de indemnización tasada, en contraposición con los contratos temporales suscritos por ETT y los contratos de fomento del empleo temporal de personas con discapacidad que tienen una indemnización específica de 12 días de salario por año de servicio.