Finalidad de los acuerdos colectivos.

Los convenios colectivos, tanto los estatutarios como los extraestatutarios se caracterizan por su regulación global de las condiciones de trabajo. Junto a este tipo de negociación colectiva, coexisten los acuerdos y pactos colectivos, realizados entre el empresario y los representantes de los trabajadores con un objetivo radicalmente diferente, no se dedican a la regulación de las condiciones de trabajo en su totalidad, sino a regular determinados aspectos que pueden ir surgiendo de las relaciones laborales. Están situados en un nivel inferior al del convenio colectivo y son casi siempre de aplicación subsidiaria, cuando no exista una negociación colectiva propiamente dicha.

Carecen pues de la eficacia general del convenio colectivo estatutario y su naturaleza es la de un contrato, generador de obligaciones entre las partes que lo negocian.

En el propio Estatuto de los Trabajadores se contemplan diferentes supuestos de pactos colectivos:

Acuerdos en el sistema de clasificación profesional

Acuerdos en materia de ascensos

Acuerdos respecto de modelos de recibos de salarios

Acuerdos en materia de distribución irregular de la jornada a lo largo del año

Acuerdos en materia de periodo de disfrute de vacaciones

Acuerdo sobre movilidad geográfica

Acuerdo sobre modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo

Acuerdos en materia de despidos colectivos

Acuerdos de descuelgue salarial

Clasificación de los acuerdos colectivos

Con la finalidad de hacer una clasificación de los acuerdos colectivos, podemos distinguir:

Acuerdos supletorios (en defecto de convenio), lo que pretende el legislador es que determinadas materias sean negociadas por las partes, si éstas no lo hacen a través de la figura del convenio, pueden llegar a un consenso a través de estos acuerdos supletorios. Su finalidad es llenar vacíos normativos que deben ser cubiertos

Acuerdos de reorganización productiva de la empresa, que a su vez se subclasifican en:

                     Acuerdos de control de las facultades directivas empresariales, en materia de despidos colectivos, suspensión, movilidad geográfica, modificación sustancial de las condiciones de trabajo. En estos casos se prevé que el empresario, antes de adoptar las medidas correspondientes, debe abrir un periodo de consultas con los representantes legales de los trabajadores, con vistas a la consecución de un acuerdo.

Dicho acuerdo requerirá la conformidad de la mayoría de los miembros del comité o comités de empresa, de los delegados de personal, en su caso, o de representaciones sindicales, si las hubiere, que, en su conjunto, representen a la mayoría de aquellos.

En las empresas en las que no exista representación legal de los trabajadores, éstos podrán optar por atribuir su representación para la negociación del acuerdo, a su elección, a una comisión de un máximo de tres miembros integrada por trabajadores de la propia empresa y elegida por éstos democráticamente o a una comisión de igual número de componentes designados, según su representatividad, por los sindicatos más representativos y representativos del sector al que pertenezca la empresa y que estuvieran legitimados para formar parte de la comisión negociadora del convenio colectivo de aplicación a la misma.

Los acuerdos de la comisión requerirán el voto favorable de la mayoría de sus miembros. En el supuesto de que la negociación se realice con la comisión cuyos miembros sean designados por los sindicatos, el empresario podrá atribuir su representación a las organizaciones empresariales en las que estuviera integrado, pudiendo ser las mismas más representativas a nivel autonómico, y con independencia de la organización en la que esté integrado tenga carácter intersectorial o sectorial.

El empresario y la representación de los trabajadores podrán acordar en cualquier momento la sustitución del periodo de consultas por el procedimiento de mediación o arbitraje que sea de aplicación en el ámbito de la empresa, que deberá desarrollarse dentro del plazo máximo señalado para dicho periodo.

                    Acuerdos modificativos del convenio. Se va a permitir ( artículo 41.6 Estatuto de los Trabajadores) que mediante acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores legitimados para negociar un convenio colectivo puedan inaplicarse en la empresa las condiciones establecidas en éstos, cuando se refieran a la jornada de trabajo, al horario y distribución del tiempo de trabajo, al régimen de trabajo a turnos, al sistema de remuneración y cuantía salarial, al sistema de trabajo y rendimiento, a las funciones cuando excedan de los límites que para la movilidad funcional prevé el artículo 39 ET y a las mejoras voluntarias de la acción protectora de la Seguridad Social. En estos casos va a admitirse la posibilidad de que en virtud de un simple acuerdo empresa-trabajadores se altere lo dispuesto en un convenio colectivo en vigor, con un plazo máximo de vigencia que no podrá exceder de la del convenio colectivo cuya modificación se pretenda.

Como regla general, las condiciones de trabajo reguladas en convenio colectivo son de aplicación y obligan a todos los trabajadores y empresarios incluidos en el ámbito del convenio. Sin embargo, y de forma excepcional, se admite que por acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores puedan modificarse determinadas condiciones laborales reguladas en un convenio estatutario, cuando concurran razones económicas, organizativas, técnicas o de producción.